publicado el 03 de noviembre del 2025
El Adviento es uno de los tiempos litúrgicos más importantes dentro del calendario cristiano. Marca el inicio del Año Litúrgico y prepara el corazón de los creyentes para celebrar el Nacimiento de Jesús en Navidad. Más que un simple período de espera, el Adviento es un camino de esperanza, conversión y preparación espiritual.
El Adviento dura cuatro semanas, comenzando el domingo más cercano al 30 de noviembre (día de San Andrés Apóstol) y concluye el 24 de diciembre por la tarde, justo antes de la Misa de Nochebuena.
En 2025, las fechas de los domingos de Adviento son:
1° Domingo: 30 de noviembre
2° Domingo: 7 de diciembre
3° Domingo: 14 de diciembre
4° Domingo: 21 de diciembre
La palabra Adviento proviene del latín adventus, que significa “venida”. Se refiere a la venida de Cristo en tres dimensiones:
La venida histórica: cuando Jesús nació en Belén hace más de dos mil años.
La venida presente: cuando Cristo nace espiritualmente en el corazón de cada creyente.
La venida futura: la segunda venida de Cristo al final de los tiempos.
Durante el Adviento, los cristianos estamos llamados a vivir la esperanza, renovar nuestra fe y preparar el corazón mediante la oración, la reflexión y las buenas obras.
Uno de los signos más característicos de este tiempo es la Corona de Adviento, que suele colocarse en los hogares y templos. Está compuesta por cuatro velas colocadas sobre una corona de ramas verdes.
Forma circular: representa el amor eterno de Dios, que no tiene principio ni fin.
Ramas verdes: símbolo de la vida y la esperanza.
Velas: se encienden una por domingo, recordando la luz de Cristo que disipa las tinieblas.
Primera vela (morada): la esperanza.
Segunda vela (morada): la fe o preparación.
Tercera vela (rosada): la alegría (Domingo de Gaudete).
Cuarta vela (morada): el amor o la paz.
Durante el Adviento, el color predominante en la liturgia es el morado, que simboliza penitencia y
conversión.
En el tercer domingo (Domingo de la Alegría o Gaudete), se utiliza el rosado, como signo de gozo ante la cercanía de la Navidad.
Las lecturas del Adviento están centradas en la esperanza mesiánica y la preparación para la venida de
Cristo.
Los profetas, especialmente Isaías, anuncian la llegada del Salvador; y los Evangelios presentan la figura de Juan el Bautista, que prepara el camino del Señor.
El Adviento invita a detenerse en medio del ritmo acelerado de la vida y a preparar el corazón para recibir al Niño Dios.
Dedicar tiempo diario a la oración y reflexión bíblica.
Participar de la Eucaristía dominical.
Realizar actos de caridad y reconciliación.
Encender las velas de la Corona de Adviento en familia.
